Archive for November, 2005
.Recreatio.
"The Solar System", todo el sistema solar a escala, es difícil encontrar los planetas moviendo la barra horizontal, pero así podremos darnos cuenta de las distancias; calculo que para llegar hasta Plutón haría falta tener 6.000 monitores juntos…¡¡¡!!!.
"Mate a Movie", carteles de películas muy conocidas retocados o modificados con mucho ingenio.
"The Art of Retouching", merece la pena perder un poco de tiempo para ver las maravillas que se hacen con el Photoshop sobre cuerpos supuestamente "perfectos".
"Google KAI’s", a éste pobre bebé le han puesto de nombre "Google", en serio; que pena…
"San Francisco in Jell-O", para muy golosos, la ciudad de San Francisco hecha con gominolas, deliciosa y dulce maqueta.
"The Uber-Geek Lab", esto sí que es un equipo informático en condiciones.
.De engranajes y pilas.
Las actuales técnicas arqueológicas de datación, estudio y reconstrucción, han conseguido recrear el entorno físico y emocional de nuestros antepasados con una exactitud asombrosa, revelando la riqueza cultural y artística de muchas civilizaciones desaparecidas. De los restos arqueológicos llegados hasta nosotros, en mejor o peor estado, los científicos obtienen una valiosa información que, una vez procesada e incluida en modelos generales de estudio, puede conseguir recrear la sociedad antigua enseñándonos aspectos tan aparentemente banales como el menú diario que degustaban, el color de la pintura de sus estancias, el significado de los ajuares funerarios o las avanzadas técnicas de construcción empleadas. Muchas veces esas reconstrucciones obligan a revisar conceptos mal enseñados en nuestra educación primaria; la visión del friso del Partenón reconstruido mostrando vivos colores, la decoración casi naif de los guerreros de Xi´an o el extraordinario trabajo de los orfebres del tesoro de El Carambolo permiten observar la vida pasada de una manera más respetuosa.
La ciencia y la tecnología de la antigüedad también ocasionan sorpresas a la luz de estudios ínterdisciplinares, dónde intervienen desde palinólogos hasta forenses pasando por físicos nucleares, para aportar información e hipótesis de trabajo destinadas a recrear la vida antigua. Pero no por ello debemos creer que casi todo está descubierto, sería una vanidad. A los incontables yacimientos aún no descubiertos se añaden descubrimientos arrinconados en estanterías y no estudiados por falta de tiempo o, simplemente, por otras prioridades ajenas a la ciencia. Quizá habréis oído hablar del mecanismo de Antiquitera o la pila de Bagdad. Desgraciadamente son decenas las publicaciones y las webs que se interesan por elementos aparentemente "fuera de su tiempo", relacionándolos con visitas de extraterrestres en la antigüedad o fantasías aún mayores. Sin embargo convendría incidir en la importancia de situar dichos hallazgos (verificando su antigüedad) en la época histórica correspondiente y, lo más importante, no temer revolucionar o cambiar cronologías supuestamente estables. Todo ello aplicando escrupulosamente el método científico tal y como se realiza actualmente.
El mecanismo de Antiquitera es un conjunto de restos de una compleja maquinaria encontrados en la isla griega de Antikitera datados aproximadamente en el siglo I a.C.. Su historia es larga; en 1951 Derek Price fue al Museo Nacional en Atenas para analizar por sí mismo el mecanismo. En un artículo fascinante en la revista "Scientific American" de junio de 1959, llamó la atención del mundo científico sobre diversos aspectos del mecanismo, apuntando que "debía ser una computadora astronómica a partir de las inscripciones con referencia al zodiaco, cuerpos celestes y a los meses del año". En la Web de la American Mathematical Society’s podéis encontrar dos páginas con mucha información, esquemas y animaciones en Java sobre un posible modelo de reconstrucción de dicho artefacto; en Mediterranean Archaeology and Archaeometry en su Volume 2, No 1 (June 2002) un artículo en pdf complementa la anterior referencia.
La pila de Bagdad es un recipiente de arcilla con forma de jarrón en cuyo interior está fijado un cilindro de cobre sujeto a la embocadura del cuello con asfalto, datado hacia el año 250 a.C.. Después de la Segunda Guerra Mundial, Willard Gray, ingeniero en electrónica del Laboratorio de Alto Voltaje de la General Electric Company, fabricó un duplicado de este recipiente. Lo llenó con sulfato de cobre en lugar del desconocido electrolito supuestamente usado. La pila funcionó y generó entre uno y dos voltios. Sin embargo, la hipótesis de considerar éste descubrimiento como una pila no está demostrada: no se encontraron restos, ni siquiera trazas, de ningún electrolito dentro de los cilindros de cobre.
Los "Out Of Place Artefacts" (OOPARTS) son objetos que desafían todas las leyes de la lógica por dónde se han encontrado, cómo se han encontrado o qué representan; están fuera de toda concepción actual que tenemos de la cronología sobre la historia. La inmensa mayoría de éstas webs son meros escaparates de pseudo-científicos, paraciencias o fabuladores de la historia y es preferible no perder el tiempo en su lectura. Unas pocas merecen una lectura algo más pausada y son, cuando menos, curiosas, sembrando una duda razonable que incita a la investigación seria, no a la imaginación fácil e irracional. Pero todo esto no debe llevarnos a imaginar realidades más allá de las descritas por el método científico, por una investigación multidisciplinar aplicada a éstos "ooparts". Muchos de ellos se descubren en condiciones no controladas, son objetos aislados de asentamientos humanos (poco veraces) o son manipulados para explicar tecnologías avanzadas fuera de su tiempo. En Arqueología, no puede considerarse que algo "es evidente" hasta haber reunido gran cantidad de información.
Sin embargo determinados objetos, como el mecanismo de Antiquitera, poseen ya un interés científico suficiente para hacernos imaginar el alto nivel tecnológico que se pudo alcanzar en determinadas civilizaciones y que, por razones que no vienen al caso, desaparecen sustituido por pensamientos más alejados de la realidad vivida por nuestros ancestros. Mi admirado Carl Sagan creía firmemente que si la antigua civilización griega (al igual que otras muchas) hubiese perdurado en el tiempo (con permiso de religiones e ideas políticas generadoras de conflictos) extendiendo su cultura, ciencia, filosofía y arte, hoy navegaríamos por el espacio en naves con nombres griegos y el progreso científico, tecnológico y espiritual del ser humano sería bastante más avanzado. Nadie podrá comprobar éste supuesto, pero tampoco negarlo. Sagan escribió como frase final en su famosa carta del año 1987 titulada "La carga del escepticismo" lo siguiente: "Sostengo que hay mucha más maravilla en la ciencia que en la pseudociencia. Y además, en la medida que esto tenga algún significado, la ciencia tiene como virtud adicional (y no es una despreciable) su veracidad".