Archive for January, 2004
.Recreatio.
1º.- Humandescent, los peligros de la manipulación genética en toda su crudeza, horrible…
2º.- Panoramas DK, magníficas panorámicas digitales interactivas (necesitáis Full Screen Quicktime VR).
3º.- Search Engine Decoder nos enseña cómo los mejores buscadores de Internet intercambian su información.
4º.- Clouds of Consciousness para los que, "colgaos" o no, ven figuritas en las nubes.
5º.- Evan Penny sculpture, increíbles, alucinantes, reales.
6º.- Contortion Page es la página oficial de los contorsionistas, ! qué majos ¡, ! qué dúctiles ¡, ! qué ágiles ¡, ! qué dolorrrrrrr ¡.
.Calendarios.
Somos animales de costumbres, de ritos, de tradiciones. Nos agrada celebrar y recordar hechos pasados para bien de la memoria común y necesitamos prever hechos futuros para bien de nuestra buena marcha en la sociedad occidental actual. Así podemos mantener unas relaciones entre el pasado y el inmediato futuro, estables y claras a la hora de definir nuestros comportamientos y acciones frente a los demás. Para coordinar éstas y muchas otras actividades, necesitamos un sistema temporal de referencia que surja del sistema natural de medida del tiempo físico, o sea, un calendario.
Una de las tareas del ser humano desde su más tierna infancia rupestre, consiste en clasificar y ordenar el entorno dónde desarrolla su existencia. Ello facilita la comunicación y predispone el logro de objetivos evolutivos dentro del campo físico y espiritual.
Este afán nuestro por compartimentar y etiquetar todo aquello atrapado por nuestros sentidos, no logra evitar la engorrosa pero maravillosa diversidad de criterios y opiniones que poseemos y que nos hace ser tan variados. Desde hace muchas lunas, el ser humano ha desarrollado decenas de calendarios basados en conceptos tan poco "ortodoxos" (para nuestro criterio) como el comienzo del ayuno de un santo, la floración de una determinada planta o el tránsito de una estrella por un monumento.
Y, aunque muchos no lo crean, no existe una fecha referencial comprobada que sirva de punto cero para la medición de los días, años, siglos, milenios, etc., porque el sistema de medición que utilizamos es totalmente subjetivo, referido a ritmos naturales, pero subjetivo en su construcción. Las divisiones del calendario se basan en los movimientos de la Tierra y las apariciones regulares del Sol y la Luna, pero ni siquiera estas divisiones constituyen referencias numéricas estables o, cuando menos, fijas: las variaciones seculares del movimiento de los planetas hacen imposible comparar la duración del "día" actual con el "día" del cámbrico. Sin embargo existe una belleza implícita en los calendarios, mejor dicho, en la función que realizan. Forman una auténtica línea de tiempo dónde el ser humano "anota" el transcurrir de su vida; para bien o para mal anotamos el comienzo de una guerra, el día del nacimiento de un ser querido, la fecha futura del viaje tan deseado, el final de una vida, etc.
Calendars through the Ages es una buena y bonita página (en inglés) que explica casi todo lo relacionado con el tema.En Calendopaedia y en el Fourmilab’s calendar converter, podréis realizar conversiones entre veinticuatro diferentes sistemas de calendarios e informaros de multitud de curiosidades acerca de la medida del tiempo. Today’s Calendar and Clock Page encontrareis decenas y decenas de enlaces sobre calendarios y medición del tiempo, muy buena referencia. Para los más curiosos y sesudos: Calendar studies. Y, sin duda, la mejor y más extensa web de contenido "calendárico": Calendar Zone, cientos de referencias e información sobre los tipos de calendarios desaparecidos o vigentes, imprescindible.
En el apartado de los programas, yo recomiendo Calmaster escrito para D.O.S. pero muy completo en funciones. Calendar Magic, de aspecto un tanto pobre, pero con cantidad de opciones muy curiosas y útiles. World Calendar posee la virtud de señalar las fiestas religiosas de la mayoría de los países y Universal Calendar Calculator puede convertir fechas entre treinta y cuatro sistemas de calendarios diferentes, casi nada.
Por todo esto, nos damos cuenta de la inexistencia de los martes y trece, años bisiestos, día de los inocentes y tantas y tantas fechas subjetivas que no influyen en nuestras vidas, porque no lo hacen en las vidas de otras personas regidas por otro calendario. Calendario azteca, chino, egipcio, revolucionario, gregoriano, hebreo, hindú, iraní, islámico, juliano, maya, romano… la fecha no importa, el sistema de referencia tampoco, quizá debamos regirnos por recuerdos (verdaderos copos de memoria que permanecen intemporales en nuestro cerebro) y celebrar continuamente el hecho de soñar, de compartir y ver a nuestros semejantes amanecer tras amanecer, luna tras luna, estación tras estación… la tersura y las arrugas, las risas y las penas… en fin la vida entera acariciada, que no atrapada, por el tiempo.
.Voluntad.
Manos y pies y cabeza y cuerpo y esfuerzo y trabajo y sacrificio y cariño y sudor y lágrimas
y palabras y obras y esperanzas y risas y penas y dolor y tiempo, mucho tiempo.
En el poco esperanzador panorama actual de los derechos humanos es esencial la existencia del voluntariado. En las sociedades avanzadas (o sea las occidentales y alguna que otra oriental) el voluntario palia dos enormes carencias: una es la falta de solidaridad-empatía-apoyo entre nosotros (cómodos estadounidenseuropeos) y el resto de la humanidad y otra la necesidad de sentirse aliviado momentáneamente ante las imágenes ofrecidas por la televisión o las revistas como reclamo de buenas voluntades: hombres y mujeres, niños y niñas buscando alimento, cobijo o cura.
Los voluntarios (seglares y religiosos) realizan una inmensa y nunca reconocida labor, lejos de su casa, en condiciones precarias, ofreciendo el tan valioso tiempo malgastado en las memeces de la sociedad moderna. A pesar del uso de la palabra demagogia como pantalla para eludir las verdades lo cierto es que, en conciencia, el hambre, la enfermedad y la muerte existen para los millones de desgraciados cuyo único error fue nacer en un país equivocado. Si bien es cierto que el hambre, la pobreza y las enfermedades suscritas a la fuerza en el tercer mundo sólo pueden ser paliadas por los gobiernos en acciones políticas coordinadas y acuerdos económicos eficaces, los miles de voluntarios evitan el colapso de cientos de miles de seres humanos condenados a un oscuro futuro. Su colaboración es fundamental lejos de trabas políticas o religiosas, cerca de sentimientos humanos y ayudas sinceras, sin contraprestaciones, sin premios, honores o sueldos metálicos.
Quizá las dos mejores webs sobre ONG y voluntariado, con gran cantidad de información, sean Idealist y CanalSolidario. La sencilla página de Hacesfalta.org nos ofrece la posibilidad de elegir trabajos voluntarios (algunos incluso remunerados) entre varias ONG. En la United Nations Office at Geneva podremos saber si una determinada ONG está legalizada y posee todas las garantías de funcionamiento correcto. Algo devaluada por motivos económico-políticos pero fundamental su existencia: Office of the High Commissioner for Human Rights. Para terminar el código de respeto por excelencia: La Declaración Universal de Derechos Humanos en más de 300 idiomas, por si alguno no se entera.
Pero tan importante como la labor de estos voluntarios es la nuestra, ofreciendo, donando, ayudando, colaborando dentro del margen limitado por nuestras posibilidades. Sangre, trabajo, órganos, palabras, educación, sudor, consuelo, alimento… aún recuerdos, cualquier ser humano que se precie puede ofrecer algo, por poco que parezca, por poco que resulte, es necesario; no cuesta nada y la recompensa puede ser el inmenso placer de sentirse vivo.
Seres humanos sin fronteras, eso es lo necesario.