Archive for the ‘Humanismo’ Category

.Felicidad.

hoja           Quiero compartir estas dos perlas con vosotros; no son ninguna novedad pero juntas nos pueden inyectar una dosis de la empatía tan escasa en nuestra sociedad. Merece la pena pasar diez minutos y sentirse un poco más vivo, un poco más solidario y darnos cuenta de la inmensa suerte que muchos tenemos y del tremendo uso injusto que a veces hacemos de nuestras quejas diarias. Siempre he dicho que hasta entre los pobres hay clases: la basura que recoge un pobre de una gran ciudad de cultura occidental es mucho más nutritiva que la basura que un pobre de Bangladesh o Darfur puede llevarse a su boca.

          Os aconsejo visionar los vídeos a toda pantalla y con el volumen un poco más elevado de lo normal.

 

          Nick Vujicic nació en Melbourne (Australia), con una agenesia. Literalmente es un tronco con una cabeza privilegiada. Como uno se puede imaginar, su vida estuvo llena de dificultades inimaginables por muchos de nosotros. Muchas provenientes del lado más canalla y cobarde del género humano y que no es necesario mencionar aquí. Estuvo a punto de suicidarse pero consiguió superar la inmensa angustia de un ser humano físicamente anormal, de no poder realizar con facilidad actividades tan naturales y comunes como saltar, correr, andar, escribir, abrazar… se graduó en la facultad con 21 años, especializándose en contabilidad y planificación financiera. Comenzó sus viajes como orador casi en exclusiva, enfocando sus charlas a la juventud. Admirable. Puede que, en la soledad de una noche cualquiera, tenga aún pesadillas, tentativas de sentirse un desgraciado, sería algo natural. Pero estoy seguro que sus extraordinarias ganas de vivir y contagiar esa alegría por sentirse útil y superarse continuamente le compensa los momentos más oscuros. Prestad atención a sus comentarios, merece la pena, es un “chute” directo de vida, y no os perdáis las caras de las chicas y de los chicos en el segundo vídeo.

 

“Message of hope from Nick Vujicic

 

“No arms, no legs, no worries”

 

          El Voyager 1 envió una foto de nuestro planeta desde una distancia de 6.000 millones de kilómetros el 14 de febrero de 1996. Mi admirado Carl Sagan escribió entonces, con una enorme humildad, el siguiente texto (parcial) como colofón a su extraordinaria serie “Cosmos”:

 

           “Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es casa. Eso es nosotros. En él se encuentra todo aquel que amas, todo aquel que conoces, todo aquel del que has oído hablar, cada ser humano que existió, vivió sus vidas. La suma de nuestra alegría y sufrimiento, miles de confiadas religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilización, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada esperanzado niño, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí en una mota de polvo suspendida en un rayo de luz del sol.”

 

           Siempre he creído en lo absurdo de la excesiva atomización de las sociedades en infinidad de países de todos los tamaños. Regionalismos y nacionalismos que arrastran ideas rústicas, toscas y muy poco solidarias. No deja de ser algo curioso que el concepto de país/nación sea una invención meramente administrativa creada por los políticos, un mal necesario, que siempre han contribuido a provocar conflictos inexistentes. La utopía de un “Flower Power” global es algo absurdo pero no deja de ser cierto que nuestro planeta es una reunión de culturas cada vez más interrelacionadas aparte de las fronteras impuestas.

          Matt Harding es un programador informático de Brisbane (Australia de nuevo) que decidió un día bailar en cada uno de los viajes que realizaba y grabar en vídeo ese baile junto a otras personas del lugar. Quizá muchos lo habréis visto. Quería terminar el post con su vídeo del 2008, 42 países recorridos, mi sueño, viajar y viajar por nuestro planeta, conocer personas diferentes, culturas distintas, opiniones diversas. Cansado del tedioso y patético espectáculo que año tras año nos proporcionan nuestros mal elegidos gobernantes de cualquier idea, sin ideales, sin sentido común alguno, sin la más mínima brizna de empatía humana, de justicia social, de solidaridad.

          Matt baila fatal (mejor que yo desde luego) y muchos se reirán de él. Yo le admiro, ha recorrido casi todo el planeta con una idea tan simple como hacer el payaso con cierto ritmo y, eso es lo más importante, riendo junto a otras personas, gente normales con sus problemas y sus esperanzas, con sus pensamientos, sus ideas, sus creencias, todas diferentes pero unidas por unos instantes en un baile humano que bien pudiera ser un baile de agradecimiento a nuestra Tierra, la nave que nos protege del hostil universo y que soporta la valiosa, delicada y exótica vida en todas sus manifestaciones.

          La canción se titula "Praan" cantada por Palbasha Siddique y la música es de los chicos de “Deep Forest” (llevan años haciendo buena música), la letra es una adaptación del poema "Stream Of Life" de Rabindranath Tagore, impresionante y magnífico texto rebosante de sensibilidad:

 

La misma corriente de vida que corre por mis venas noche y día, pasa por el mundo en los bailes rítmicos.

Es la misma vida que se dispara a través de la alegría, en el polvo de la tierra y en las innumerables hojas de hierba y se rompe en tumultuosas olas de hojas y flores.

Es la misma vida que se mece en el océano, origen del nacimiento y de la muerte.

Siento que mis piernas provocan el glorioso baile de la vida en este mundo.

Y mi orgullo por vivir está bailando en mi sangre en este momento.

 

 

Where the Hell is Matt?

 

          Y de verdad, si alguno de vosotros, viendo estos vídeos no habéis sentido un mínimo escalofrío, esbozado una sonrisa, escapado alguna lagrimita u os habéis sentido emocionados por unos instantes, creo que ya es hora de visitar a un médico, con urgencia.

 

          Si una especie extraterrestre tuviese que llevarse algunas imágenes representativas del comportamiento de nuestra especie, me gustaría que incluyesen estos dos ejemplos. Se daría cuenta de la inmensa riqueza que poseemos: un hermosísimo planeta y unos maravillosos compañeros de viaje.

 

          La vida es un regalo, la conciencia de estar vivo, un privilegio.

 

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.Codex Vitae II.

via lactea

          Hace 7 años escribí un post sobre el Camino de Santiago. Decía en él que era una “camino de luz, de sentimientos, de humanidad, de religión, vereda de encuentro entre personas que buscan hablar con su alma o con sus semejantes”, que “era una ruta que poseía una luz propia inalterable por la codicia humana”, que “era un camino no sólo cristiano, sino humano, ruta de búsqueda interior que atusa nuestros íntimos pensamientos de fraternidad y amor al prójimo”.

          Ese era, entonces, el sentido que siempre había tenido el peregrinaje religiosos o profano en esta milenaria ruta que desde el año 1126 han recorrido con mejor o peor suerte millones de personas de todo el planeta. Los tiempos cambian, vertiginosamente.

         

santiago          En toda ruta siempre florecen negocios de muy diversa índole que proporcionan recursos a los viajeros y un medio de subsistencia a los comerciantes de los puntos de tránsito. Un amigo de mi hermano ha recorrido el camino en cuatro ocasiones y es una buena referencia de la “evolución” de los peregrinos que se ha encontrado a lo largo de todos estos años. Me comentaba que el principal camino, el Camino Francés, en los meses punta más parece una manifestación que una peregrinación: chicos, chicas, grupos de amigos cerveceros, familias con perros, bicicletas, caballos pijos, Goretex por doquier, gps por si las moscas, repelentes para las moscas, mp3 y receptores TDT para no perderse el último programa de cotilleo, radios amenizando el recorrido con canciones del rapero de turno, más tiendas de “souvenirs made in China” que iglesias o conventos en cada pueblo, hotelitos “rurales” con jacuzzi e Internet, recuerdos  hechos por manos infantiles, surtido impresionante de todo tipo de “delicatessen” culinarias para dar gusto a la panza (llegó a ver en la estantería de una pequeña tienda de Rabanal del Camino el agua mineral “Extreme H20”, una de las más caras del mundo), ruta ya comercial repleta de reliquias suficientes para reconstruir el cuerpo del santo de turno varias veces; incluso en la Catedral de Santiago cualquier grupo de más de seis personas que aporten un “donativo” de 240 € se aseguran el vuelo del botafumeiro sin esperar a las horas previstas y además se incluye la reserva de los primeros bancos de la catedral y el canto del himno. El camino, me decía, se ha convertido en un camino de “agencia de viajes”. No todos los peregrinos son los así descritos, pero cada vez sí son mayoría.

          Muchos ilustres caminantes han recomendado siempre hacer el camino solo, la mejor forma de comunión consigo mismo, de mirarse al espejo interior que muchas veces nos proporciona conclusiones distorsionadas de nuestro proceder para con los demás; aunque yo preferiría hacerlo en compañía con otros, pocos, y hablar de la vida, de uno mismo y del otro y pensar, pensar en silencio, pausadamente, y no pensar en nada, simplemente contemplar el camino, discurrir por la ruta dejándose llevar.

          imag_santiago_codex_calixtinus01 

          Sobre el recorrido principal de las antiguas calzadas romanas en unos casos y rutas naturales en  otros, se pueden describir 10 diferentes caminos y 6 diferentes vías con término en Santiago de Compostela. Y si bien no está nada clara la existencia histórica de Santiago Apóstol en territorio español, sí es un buen argumento para intentar al menos tener un faro que guíe un camino milenario de encuentro de gentes diversas. Más cuando el camino no acababa en Santiago, en la tumba del apóstol, sino en el mar, el “Finis Terrae” dónde se creía que acababa el mundo. Y como todo se globaliza (¡qué palabra tan mal utilizada!), hasta el significado de peregrino se ha mal universalizado. Antiguamente los “peregrinos” eran los que iban a Santiago, como “palmeros” los que iban a Jerusalén o “romeros” los que iban a Roma. Incluso, sin quitarle su extraordinaria importancia, la peregrinación a Santiago es relativamente moderna. Las primeras peregrinaciones de carácter religioso son orientales: Benarés, Ayodhya, Mathura en India, Teotihuacán, Chichén Itzá, Izamal en América y las posteriores a La Meca y a Jerusalén, los “caminos de agua” en Japón y decenas de pequeñas manifestaciones de comunión religiosa.

          Lo triste es ver cómo este camino de luz espiritual, la vía láctea estelar que ilumina el verano de nuestro hemisferio, ese reguero de leche derramada por Juno, se ha convertido en un negocio muy rentable para muchos. No estoy en contra del turismo de aventura, del turismo deportivo, del turismo por el turismo pero es triste prostituir un camino, una ruta que ha servido a muchas personas durante cientos de años para encontrar su lugar en el mundo, para cambiar a mejor, para, simplemente, hacer el camino salvando todas las dificultades, todas las incomodidades que a día de hoy ya casi no existen y pasar unos días de cachondeo. Tampoco digo que haya que ir levitando en oraciones y pensamientos profundos. Es ruta única, llena de misterios y símbolos acumulados durante siglos y deseosos de ser descubiertos por mentes inquietas, una ruta de introspección para unos, de búsqueda del sentido de nuestra existencia, del perseguido descanso del alma para otros. La inmensa riqueza humanística, religiosa, cultural y artística que hasta hace poco era inherente al Camino de Santiago se verá convertida (tiempo al tiempo) en una larga avenida comercial al aire libre. El “Ano Santo Xacobeo” es, definitivamente, el peor año para hace el camino.

          En el Camino de Santiago no se encuentra la felicidad porque ésta no existe en su plenitud; lo verdaderamente importante es buscarla, buscarla siempre, continuamente y dirigirse hacia ella y si es acompañado mejor que mejor.

          Repito, para terminar, la hermosa despedida entre peregrinos extraída de una web de cuyo nombre no he podido acordarme:

pellegrini

"Que la tierra se vaya haciendo camino ante tus pasos,
que el viento sople siempre a tu espalda,
que el sol brille cálido en tu cara,
que la lluvia caiga suave sobre tus campos.
Y hasta que volvamos a vernos,
que Dios te guarde en sus manos."

 

 

y yo, con permiso, añado éstas palabras:

santiago

 

"Que tu mirada cruce la mía,
que mi palabra sea contestada,
que tu mano sea estrechada,
que mi hombro sea tu bordón.
Y hasta que volvamos a vernos,
que la vida te vaya bien
y te brote sin remedio."

 

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.Ritmos.

          Estamos hechos de materia, de polvo de estrellas como bien dijo Carl Sagan. De materia controlada por leyes físicas y regida por ritmos diferentes. Los ritmos de la vida son variados y perturbarlos supone un pequeño caos en nuestro sistema vital. Estos ritmos nos ordenan la existencia de una forma transparente para nosotros pero influyen muy poderosamente en nuestro quehacer diario. Muchos, quizá casi todos, no demos la importancia que tienen, pero están presentes en nuestras vidas y condicionan nuestras acciones. Desde los ritmos cósmicos (movimientos planetarios, estaciones, ciclos atmosféricos, eras geológicas, mareas) hasta los ritmos inherentes a la vida (sexuales, crecimiento, metabólicos, hormonales, enfermedad) pasando por los ritmos esencialmente humanos (población, música, baile, comunicación, culto, trabajo). Todos están  coordinados para el correcto desarrollo de nuestra trayectoria vital.

 

          Pero a veces algunas personas, sin quererlo, se ven inmersas en ritmos diferentes. Imagen1 Eso mismo le debió ocurrir a Agapito Pazos, un gallego que convivió durante 80 años entre las mismas paredes, las mismas ventanas y observó el discurrir de la vida a través de la ventana de su habitación y, quizá, supo que estaba vivo porque nunca en su vida observó una nube igual a otra. A él le tocó un ritmo pausado, controlado por la naturaleza que siempre nos rodea e intenta, consiguiéndolo, modificar nuestras vidas. Su vida no estaba llena de grandes emociones, de intensos viajes, de sonados éxitos, pero era su vida al fin, compartida con médicos, enfermeros y enfermos, no tenía familia, pero no estaba solo.

 

          En otras ocasiones, terribles, la naturaleza yerra e impone hayley_okines_5-3224953 ritmos injustos… Siempre olvidamos que en la naturaleza no existe lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, lo bello y lo horrible, sólo son apreciaciones de nuestra especie. Eso le ocurre, entre otras personas, a Hayley Okines. Padece la terrible progeria o Síndrome de Werner, tiene 12 años pero su cuerpo ya presenta todas las degeneraciones físicas de una persona de 90 años. Su ritmo, desgraciadamente, se aceleró a los 13 meses por una mutación de un gen que daña la integridad del tejido conectivo.

 

          Agapito padecía un discapacidad psíquica y un trastorno funcional físico que le impidió desarrollar sus capacidades en sociedad, pero pasó 80 años viviendo y ayudando en la medida de sus posibilidades, no fue una vida perdida. A Hayley le quedan, con suerte, 4 ó 5 años de vida, es una niña.

 

          Es triste que muchas personas no valoren ese preciado tesoro que nos ofrece la naturaleza al nacer: tiempo.

 

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.Que 50 años no son nada.

50

          Pues sí, 50, más unos meses dentro de mi madre, 50 años con sus estaciones, 50 años intentando aprender y procurando enseñar. Y uno se mira al espejo con sinceridad y se compara con aquél mozalbete saltarín y agraciado de los setenta que miraba goloso lo mismo escotes que una brillante roca encontrada en el parque. Y uno, sin remedio, mira hacia atrás sin ira e intenta hacer inventario obligado del haber y del debe quedando éste en claro predominio. Y uno intenta arrepentirse de inevitables errores todo humanos, ninguno divino, para darse cuenta de la irreversibilidad de ellos. Y uno cavila intentando aventurar cómo sería la vida actual si no hubiese cerrado aquella puerta o tomado aquella decisión, si hubiese dejado pasar aquella amistad de largo, si no hubiese perdido el tren o firmado aquél papel. Es absurdo, la vida transcurre, fluye sin remedio y nuestros actos nos definirán en nuestro futuro y, lo más importante, influirán en los nuestros.

 

          Y ahora sí que pienso: ¿el vaso estará medio lleno o medio vacío?. Busco el botón "restart system" o "hard reset" y no lo encuentro; pulso otras partes de mi cuerpo con resultados cuando menos agradables, bieeeeeeeeeeen. Me relaciono con muchos tipos de personas (pocas), seres humanos (algunos) y primates (la mayoría), leo todo aquello que cae en mis manos, me muevo por Internet como las ladillas en pubis ajeno, me encanta cualquier tipo de música, como de todo, veo películas de todos los estilos… eso sí no tengo un duro. Y contento me dejo mirar en mi particular espejo, ombligo de vicios y virtudes que todos deberíamos airear y limpiar de cuando en cuando.

 

          Y me comparo con mis hijos:

 

2 7 3

         !!! Guuuuuuaaaaaaauuuuu ¡¡¡

 

          El domingo anterior, aprovechamos las ventajas que tiene madrugar (cómo las que tiene trasnochar) para sentir el fresco aliento de la tierra antes de ser calentada por el dios Sol. Como familia que somos, nos pusimos de acuerdo a la hora de levantar nuestros cuerpos y despertar nuestras mentes. Después de llenar los estómagos y ordenar los pensamientos, llevamos a nuestro hijo mayor al segundo día de competición en el deporte preferido por él. El resto de la familia nos dirigimos al parque, aún vacío, para aprovechar esos instantes de tranquilidad previos al jaleo matutino de una ciudad. Nuestro hijo pequeño estaba exultante de felicidad: ¡todo un parque a su disposición!, columpios, toboganes, balancines y demás máquinas de tortura a su plena disposición. No daba abasto, los dos brazos, las dos piernas le eran insuficientes para tanta diversión. Sin el necesario contacto social con otros niños y niñas, nuestro pequeño hijo imaginaba compañeros de aventuras, invisibles para nuestras cerradas mentes maduras.  Después de cansar a los columpios y agotar la paciencia de toboganes, decidió jugar a la pelota. Me tocó emular a las estrellas vigentes (duele, de verdad), mientras la luz del sol jugaba con mi chica. Nos quedamos jugando dentro de una pista de petanca vacía de ancianos jugadores, así la pelota no podía irse muy lejos, mejor… Con su aún pequeña estatura, disfrutó del partido como lo que es: un enano, y mi chica y yo disfrutamos de él como lo que somos: sus padres.

       

          En un momento del duro enfrentamiento deportivo mi vista se detuvo, por un instante, en la figura de un anciano en lo alto de un verde terraplén. El viejo sentaba la mitad de su cuerpo en el respaldo de un banco y apoyaba la otra mitad en un bastón tan cansado como su dueño. Me percaté que nos observaba a mi hijo pequeño y a mí. Al principio pensé que mi forma de "tocar" la pelota no podía ser tan mala, uno hace lo que puede. Le seguí observando de reojo, inmutable, gesto tranquilo, ojos algo tristes, su vida ralentizada por la edad, ajeno a los problemas, con rebosante experiencia y solo, tremendamente solo en el parque. Entonces comprendí, quizá, los pensamientos que discurrían por la mente de aquel hombre. Ante su mirada, en aquél parque, tres edades del hombre, del ser humano, se daban cita. Una recién brotada, otra recién aprendida y la suya propia, apagándose. Seguí pensando en la facilidad de los seres humanos para desaprovechar esos momentos dulces como la miel que la vida nos proporciona en multitud de ocasiones.

       

          No sé cual ha sido la trayectoria vital de aquél anciano; el caso es que ha llegado a eso mismo, a la última curva de una vida, creo yo, no muy cómoda. Y yo en la teórica línea media jugando con uno de mis hijos y azuzándome pensamientos sobre el mundo que les vamos a dejar en herencia. Al cabo de muchos minutos de alegría jugando con mi hijo, mis agujetas me aconsejaron convencerle de las virtudes de los columpios… y accedió encantado. El anciano continuaba allí, observando el río de la vida y quizá, recordando cada una de las edades ya transitadas por él. Cuando el calor nos empezó a abrir los poros de la piel, decidimos irnos a casa, continuar con nuestra vida, quizá no espectacular, nada especial, sin alardes ni alharacas, pero vida al fin, llena de momentos plenos, esquivos pero intensos, de tristezas compartidas pero fugaces. El fuerte abrazo de mi hijo mayor, el tierno beso del pequeño, la bellísima sonrisa de mi chica y el dolor de unas agujetas bien empleadas.

 

            Carlos Gardel cantó con una excepcional maestría a la vida, a los recuerdos… 

 

 

Y aunque no quise el regreso,
Siempre se vuelve al primer amor..
La vieja calle donde el eco dijo
Tuya es su vida, tuyo es su querer,
Bajo el burlón mirar de las estrellas
Que con indiferencia hoy me ven volver…

Volver… con la frente marchita,
Las nieves del tiempo platearon mi sien…
Sentir… que es un soplo la vida,
Que veinte años no es nada,
Que febril la mirada, errante en las sombras,
Te busca y te nombra.
Vivir… con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro otra vez…

 

 

          Prefiero pensar en el futuro, en los años venideros, en dejar fluir la vida y ver pasar el tiempo tranquilo, con los míos, intentando no traicionar el amor, las enseñanzas y esperanzas trasmitidas por los que se quedaron por el camino.

upsss

.Clinton Eastwood.

caricatura (5)           Clint, para los amigos. Buen actor, no el mejor, pero eficaz y sobre todo carismático, de una poderosísima imagen visual y de un contenido interior muchas veces no descubierto. El método actoral es algo básico en la formación de todo actor, pero la imagen no solo ayuda sino que constituye un elemento esencial porque, a fin y al cabo, viven de ella. Clint Eastwood constituye un ejemplo del actor “Self-made man” que afianza una larga y provechosa carrera pulsando cada una de las temáticas básicas dentro del mundo cinematográfico.

          “La leyenda de la ciudad sin nombre”, “La jungla humana”, “El bueno, el feo y el malo”, “Harry el sucio”, “El sargento de hierro” (una de las películas con más tacos por minuto) o “En la línea de fuego” son películas de obligada peregrinación para cualquier admirador del cine en estado puro.

          Si como actor supone un icono esencial para cualquier cinéfilo, como director alcanza cotas casi de genio. Sensible y duro, vengador y tierno, incisivo y superficial, sus trabajos como conductor de películas han madurado y mejorado con la edad y la experiencia, saborea sin prisas y con sencilla elegancia un trago de bourbon acompañado a veces con el apaciguador hielo y otras veces solo, como la dura vida de sus personajes. Su dirección nos va proponiendo continuas posturas de acercamiento a realidades humanas y sociales que pululan por nuestro más próximo entorno pero que obviamos en aras de nuestra hipócrita tranquilidad.

          El tempo “andante ma non troppo” de “Los puentes de Madison”, inmenso ejemplo de un amor sensible y comprensivo; la realidad oculta de una sociedad pintada como un complejo trampantojo en “Medianoche en el jardín del bien y del mal”; el verdadero “corazón de las tinieblas” en las adolescencias de unos amigos en “Mystic river”; la tierna y, a la vez, durísima“Million dollar baby” donde la humanidad de las personas se pone a prueba, son sólo ejemplos destacados de una sólida y amplia trayectoria de un tipo duro pero sensible, amante y compositor de jazz, comprometido, envidiable libertario y leyenda para escarnio de tantos y tantos mediocres.

          Único y genial locutor de frases soltadas al aire con esa mueca arrugada y dura, de ceño fruncido y sagrada voz, siempre mirando a los ojos:

 

 

"Alégrame el día".

"Soy el sargento de artillería Highway. He bebido más cerveza, he meado más sangre, he echado más polvos y he chafado más huevos que todos vosotros juntos, capullos".

"No quiero necesitarte…porque no puedo tenerte".

"Si quiere una garantía, compre un tostador".

"Por encima de todo, protégete a ti mismo".

"El mundo se divide en dos, Tuco: los que encañonan y los que cavan. El revólver lo tengo yo, así que ya puedes coger la pala".

"Las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno".

"Puedes pegarme. Puedes tirarme al suelo, incluso escupirme y mearme. Pero, por favor, no me aburras".

"¿ Tiene hijos teniente ?
No
Dios es sabio."

"Cuando matas a alguien no sólo le quitas todo lo que tiene, sino también lo que podría llegar a tener".

 

 

          Pero su externa y extrema dureza a veces, solo a veces, se siente profanada por esos sentimientos  que nos hacen vibrar, sentirnos vivos y sabedores de pertenecer a las amistades y a los amores de nuestros semejantes y de procurar no traicionar nunca sus actos.

 

          "Sólo lo diré una vez. No lo había dicho nunca antes, pero esta clase de certeza solo se presenta una vez en la vida" .                               

                                                                                                                 “Los puentes de Madison”.

.Félix.

mar10felixrodriguezdelafuente02           Hoy se cumplen 30 años de su nacimiento y también de su desaparición en un trágico accidente. Mucho se ha dicho y mucho se dirá sobre su persona, sobre su trabajo y su legado. Todos tenemos nuestros fantasmas ocultos, lo más sensato e inteligente es imitar todo lo bueno que nuestros semejantes nos enseñan.

 

          Magnífico divulgador, su presencia atraía y sus explicaciones (con esa personal voz) cautivaban a cualquier persona. Conocí a Félix Rodríguez de la Fuente en un campamento organizado por Adena en el Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega en Segovia allá por el año 1979 . Recuerdo aquél campamento con gran claridad: 15 días de una gran felicidad, compartiendo y aprendiendo, preguntando y desplegando mis sentidos en plena naturaleza… naturaleza del año 79, sin móviles, sin gps, sin ordenadores, sin Goretex, sin softshell, sin bebidas isotónicas…

          Félix fue una de las dos personas que consiguieron inculcar en mí no solo el respeto por la naturaleza y la pasión por la ciencia sino la necesidad del continuo acopio de conocimiento a través de la curiosidad que todos deberíamos tener. La otra persona a la que me refiero fue Carl Sagan.

Félix inició una época de afición a la naturaleza en España. Muchas organizaciones surgieron a su sombra utilizando el término “ecologista”. Félix se consideraba un naturalista; existe una sutil diferencia. Eso fue una de las cosas que aprendí de él, a ser un naturalista, a respetar el  medio natural concebido como la más valiosa herencia física que podemos dejar a nuestros descendientes y además aprendí a reconocer nuestra verdadera posición en el universo, en nuestro planeta, como especie dominante pero con una enorme carga de responsabilidad por encima de la inmensa prepotencia y vanidad del ser humano. Aprendí que dependemos de la naturaleza para nuestra existencia venidera, que ésta es y será nuestra casa en un hostil universo y que, por el momento, no tenemos otra. Aprendí de él a eso mismo, a estar aprendiendo continuamente, buscar información, preguntar y saber lo que uno dice, a admirar la belleza que nos rodea.

Hoy, treinta años después, la sociedad ha cambiado mucho. Los avances científicos son cruciales para mantener nuestro privilegiado “status vivendi” dentro de la esfera de los países desarrollados; todo ello a costa de seguir olvidándonos del resto de nuestros semejantes. Hoy todo nos va bien, calientes en invierno y frescos en verano, no debes cuestionar nada. Trabaja, consume y calla, esos son nuestros derechos.

          Hace unos días recibí por email una interesante reflexión:

 

Un presumido estudiante que se encontraba en un autobús lleno hasta los topes, se tomó la molestia de explicarle a un señor bastante mayor sentado a su lado, porqué le es imposible a la vieja generación comprender a su generación.

-"Usted creció en un mundo diferente, realmente casi primitivo", dijo en voz lo suficientemente alta para que lo escucharan alrededor.

-"Los jóvenes de hoy crecimos con televisión, Internet, aviones, viajes al espacio, el hombre caminando en la luna. Nuestras sondas espaciales han visitado todos los planetas… Tenemos naves con energía nuclear y automóviles eléctricos y de hidrógeno. Ordenadores capaces de recrear nuevos mundos, video-juegos, comunidades virtuales inmensas"

Luego de un breve silencio el señor mayor respondió:

-“Tienes razón, hijo mío. Nosotros no tuvimos esas cosas cuando éramos jóvenes …. pero ayudamos a inventarlas y desarrollarlas.

- Ahora, arrogante niñato gilipollas , dime ¿qué estás haciendo TÚ para la próxima generación?, ¿cuál será tu herencia?, ¿porqué te van a recordar a ti?…"

.Los otros.

Advertencia: imágenes muy duras, si eres una persona sensible te recomiendo que no las veas.

 

Problemas

Dharavi, el mayor tugurio del mundo

Terrorism that’s personal

Kazakhstan’s radioactive legacy

Mooi Milieu!

 

 

¿Soluciones?

World leaders

.If.

kipling           Trasteando sin rumbo fijo  entre antiguos y olvidados papeles dentro de olvidadas y lejanas cajas, encontré este conocido poema de Kipling que permaneció colgado en mi habitación durante mis años mozos y que llegué a aprenderlo de memoria. Ahora añoro su esencia y deploro no haber conservado apenas su olor…

 

 

“Si puedes conservar tu cabeza, cuando a tu alrededor

todos la pierden y te cubren de reproches;

Si puedes tener fe en ti mismo cuando duden de ti

los demás hombres y ser indulgente para su duda;

Si puedes esperar y no sentirte cansado con la espera;

Si puedes, siendo blanco de falsedades, no caer en la mentira,

y si eres odiado, no devolver el odio, sin que te creas por eso,

ni demasiado bueno, ni demasiado cuerdo;

Si puedes soñar sin que los sueños, imperiosamente, te dominen;

Si puedes pensar, sin que los pensamientos sean tu objeto único,

Si puedes encararte con el triunfo y el desastre,

y tratar de la misma manera a esos dos impostores;

Si puedes aguantar que la verdad por ti expuesta,

la veas retorcida por los pícaros, para convertirla en lazo por los tontos.

O contemplar que las cosas, por las que diste tu vida, se han desecho.

Agacharse y reconstruirlas, aunque sean con gastados instrumentos.

Si eres capaz de juntar en un sólo haz todos tus triunfos

y arriesgarlos a cara o cruz en una sola vuelta.

Y si perdieras, empezar otra vez como cuando empezaste,

y nunca mas exhalar una palabra sobre la pérdida sufrida;

Si puedes obligar, a tu corazón, a tus fibras y a tus nervios,

a que te obedezcan aun después de desfallecido y que así se mantengan,

hasta que en ti no haya otra cosa que la voluntad gritando:

"¡Adelante!".

Si puedes hablar con multitudes y conservar tu virtud,

o alternar con reyes y no perder tus comunes rasgos;

Si nadie, ni enemigos, ni amantes amigos pueden causarte daño,

Si todos los hombres pueden contar contigo, pero ninguno demasiado,

Si eres capaz de llenar el inexorable minuto,

con el valor de los sesenta segundos de la distancia final,

tuya será la tierra y cuanto ella contenga,

y, lo que vale más, serás un hombre, ¡hijo mío!.”

.Perdón por todo, perdón por todo.

francisco_ayala           “En la mañana de su muerte, Francisco Ayala se levantó algo más tarde de lo habitual y, como de costumbre, pidió el desayuno a Fátima. Café, zumo, un huevo revuelto y una magdalena que no llegó a acabar. Ayala se puso su mascarilla de oxígeno, pero pronto se la quitó él mismo. «¿Por qué se la quita?», preguntó Fátima. «Porque me voy a morir», replicó él en pleno ejercicio de lucidez y dignidad. «Pero ¿cuándo, por qué?», insistió ella. «Ahora, porque me voy a morir». A renglón seguido, Ayala le cogió las manos, las besó tres veces y repitió «perdón por todo, perdón por todo, perdón por todo». Fátima llamó rápidamente a Carolyn, que acudió a la sala de estar donde su marido se encontraba. Carolyn y Ayala se cogieron las manos y él falleció mientras se las apretaban dulcemente. Murió sentado en su sofá, mirando a Carolyn y entre breves pero intensos recuerdos de cuando se conocieron.”  fuente: ABC

 

          A veces se encuentran personas que nos enseñan a vivir y a morir. Francisco Ayala falleció después de ofrecer toda su sabiduría y todo su trabajo en narrativa, ensayo y en magníficas traducciones en un legado cultural al que deberíamos prestar más atención. Con extraordinaria lucidez mental, envidia de muchas personas que dedican su tiempo a cosas banales y sin herencia, cuando cumplió su centenario comentó con enorme humildad que asistía "abrumado y avergonzado" a dicha celebración.

 

          Frente a la insulsa (en cada vez más aspectos) sociedad en la que nos relacionamos, frente a la creciente estupidez mental de personas que se conforman con cosas vulgares, frente al temprano éxito comercial de personas que con 23 años ya están escribiendo su biografía, frente a la anestesia generalizada de una sociedad conforme con estar segura, alimentada y caliente (o fría) cuando corresponda, frente a la falta absoluta de ideales, que no ideas absurdas, aún existen personas que sirven como verdaderos faros que orienten nuestras decisiones.

 

          En la vida queda tiempo para todo. Podemos hacer cosas importantes, podemos hacer cosas sin importancia, podemos dormir, comer, pensar, amar, soñar, escribir, dibujar… incluso no hacer nada es necesario de vez en cuando. El problema surge de la falta de equilibrio en el tiempo dedicado a cada cosa. Se extiende por nuestro mal llamado estado del bienestar una suerte de filosofía de “centro comercial”, suerte de paleta ágora donde pasar por la plancha nuestras neuronas y descartar todo pensamiento crítico.

 

          Si una persona como Ayala, después de la rica y dilatada trayectoria vivencial y humana, al final de su luminosa existencia tiene la humildad de pedir perdón a los suyos, ¿qué tendrían que decir los infinitos memos, prepotentes y egoístas que nos rodean?.

 

          La vida nos concede oportunidades continuamente; cuando nos damos cuenta de ello
ya es demasiado tarde…

Moscas

          Ayer el Presidente de los Estados Unidos de América, Barack Hussein Obama, mató a una mosca en el intermedio de una entrevista en la Casa Blanca. Hoy ha fallecido Vicente Ferrer.vicenteferrer

 

          Es curioso pensar en la forma tan diferente de encarar la vida que han tenido tanto uno como otro. Uno ha prometido un cambio, el otro lleva cambiando la vida de los realmente necesitados desde hace casi cincuenta años. Uno ha matado una mosca… pobre bicho… ¿o, no?… quizá la viuda y demás parentela de la susodicha mosca estén celebrando con orgullo hexápodo la caída de su semejante ante el certero manotazo del lider de la superpotencia. Uno prefiere, si no existe alternativa, la bofetada de un líder antes del empellón del pescadero de turno…

 

          En fin, el episodio de la mosca dará mucho juego. No hay que ser ecologista pesado para mostrar un poco de lástima por la actitud del “President”. Una mosca es un ser bastante molesto, puede trasmitir enfermedades, le encanta la basura, no para de zumbar sin rumbo fijo solo por el hecho de fastidiar al resto de especies… ¿no recuerda el comportamiento de muchos seres humanos?. Al fin y al cabo, la mosca no se dedica a matar al prójimo. Un rayo no tiene capacidad para discriminar entre un ser vivo o una roca, cuando cae arrasa y destroza todo lo que encuentra pero lo hace siguiendo unas leyes físicas, sin conciencia de sus actos. Un meteorito que caiga en nuestro planeta y elimine todo resto de vida, no lo hará “aposta”, seguro. Pero aplastar a un ser vivo, insulso e insignificante como esa presidencial mosca, decidiendo quitarle la vida parece más bien un hecho que dice poco de la persona que lo realiza. Nada hubiese cambiado en nuestras vidas si esa mosca hubiese esquivado el certero golpe del lider pero el gesto es feo, feo, feo, Obama, Hussein Obama, esas cosas las hacen los niños.

 

          Vicente Ferrer se nos ha ido de nuestra vera, era mayor de edad, tremendamente joven de espíritu, con unas inagotables ganas de ayudar al prójimo, incansable. Su vida constituye un inmenso ejemplo de generosidad humana y trabajo solidario, un legado de amor a las personas, amor sin condiciones, sin límites. Con personas como él uno se siente orgulloso de pertenecer al género humano porque, en definitiva, aún tenemos posibilidad de. Con personas así, ¿para qué necesitamos políticos?. Os recomiendo leer los mensajes de condolencia en la Web de la Fundación Vicente Ferrer, merece la pena perder unos minutos de nuestras insulsas vidas, no para entristecernos, sino para atisbar por unos instantes la esencia de la humanidad, perdida en nuestra sociedad occidental.

 

          De tantas y tantas recordables frases que pronunció a lo largo de su vida, escribo, con su permiso, tres de ellas:

 

          * "La acción es una oración sin palabras …. La acción buena contiene todas las filosofías,   todas las ideologías, todas las religiones ….”

          * "En esta vida no hay ninguna persona, cosa o acontecimiento que sea inútil"

          * "Ninguna acción buena se pierde en este mundo. En algún lugar quedará para siempre"

 

          Adiós amigo, admirado ser humano, todos deberíamos seguir tu ejemplo de entrega y generosidad, de constancia y, sobre todo, de amor sin fronteras, sin ideologías, sin prejuicios…
Procuraré que mis hijos sigan tu ejemplo vital, imiten su buenos actos desde las creencias que tengan en el futuro, desde cualquier lugar donde se encuentren y colaboren con los miles y miles de mujeres y hombres que, en la sombra de los medios de comunicación, queman sus vidas en beneficio de los olvidados, de los desgraciados que solo han cometido el error de nacer en país equivocado.
          Gracias por tu vida, gracias por tu ejemplo.
          Nunca te olvidaremos.

 

"Para que el mal triunfe, sólo se necesita que los hombres buenos no hagan nada", Edmund Burke.